
Aunque el código sea la inspiración del "ojo por ojo, diente por diente", tiene mucha más enjundia y, sobre todo, tiene "artículos" muy alejados de ese concepto del "ojo y el diente". Los artículos «que constituyen el primer ejemplo de la llamada Ley del Talión» son el 196 (el ojo), el 197 (el hueso) y el 200 (el diente). También pueden formar parte de ese "revanchismo legal" los arts. 1,2,3 y, hasta cierto punto, el 21 y el 25. El resto conocido establece indemnizaciones o penas graves, pero no implican un "te hago lo que me hiciste" o "la ley te hace lo que quisiste hacer". El código «está inspirado por un alto sentimiento de moralidad y orden. No hay privilegios de clase». «Las reglas de los contratos son todavía las establecidas por los sumerios. Se fija la responsabilidad mutua del amo y el obrero. Este tiene que recibir un salario mínimo y gozar de tres días de vacaciones cada mes». El Código es una simple recopilación de leyes Sumerias, hecha por un rey,
Hammurabi, sexto de los reyes de la primera dinastía babilónica,
amorreo,
semita, (no
sumerio). Hay bases para «suponer préstamo directo de los
babilonios a los
hebreos», como las hay para ver inspiraciones en este
Código por parte de la propia
Roma. El código no debe dar la impresión negativa y simplista de la
Ley del Talión. Entre otras cosas porque contribuye a mirar a los
Sumerios y
Babilonios (la "sumeria" semita) como auténticos salvajes, cuando éstos son los
Asirios, que vinieron bastante después (
Nínive), según los juzga la historia.